Pasionistas de Daimiel

Publicado: noviembre 3, 2011 en Persecución religiosa

Contestando a su oficio fecha 22 de junio del corriente años, indagando sobre suerte corrida por Religiosos, Convento y objetos de este edificio durante la persecución marxista hemos de decirle sucintamente lo que sigue:

El día 22 de julio de 1936 fueron sacados de esta Casa Convento los 31 Religiosos que componían la Comunidad, de ellos fueron asesinados vilmente 26, en los siguientes sitios: 12 en Manzanares, 9 en Carabanchel (Madrid), 3 en Urda (Toledo) y 2 en Ciudad Real.

La Casa Convento fue ocupada durante todo el tiempo de la dominación marxista por refugiados, batallones rojos y campo de concentración sucesivamente.

La Iglesia con sus imágenes y altares, ornamentos del culto y demás mueblaje del Convento fueron quemados o robados, hallándose el edificio completamente saqueado y deteriorado en puertas, ventanas, habitaciones, etc. al tomar nosotros posesión de él.

En ocasión en que desde el Gobierno Civil de la Provincia se interesó sobre pérdidas sufridas fueron calculados los daños del edificio (exceptuando Iglesia y objetos del culto) en unas cuarenta mil pesetas.

Dios guarde a V.E. muchos años.

El Superior

Florencio de la Visitación.

 

El 12 de abril de 1944, el Sr. Fiscal Instructor solicita al Director de los Pasionistas de Daimiel que remitan una relación de cuantos sacerdotes o personas de la  Comunidad fueren inmolados en época roja. La contestación fue la siguiente:

Accediendo a los deseos manifestados en su atenta petición del 12 de abril de 1944, voy a informarle de cuantos datos en ella se precisan relacionados con los Religiosos que componían esta  Comunidad de PP Pasionistas de la Ciudad de Daimiel al producirse el glorioso levantamiento nacional, Salvador de España.

En la noche del 21 al 22 de Julio del año 1936, preséntase en el convento un tropel de gente armada, con la orden de desalojarlo de sus pacíficos moradores, a quienes llevaron inmediatamente fuera de la Ciudad con la prohibición absoluta de regresar al convento.

Se dividieron en grupos tomando distintas direcciones. Fueron asesinados veintiséis religiosos; de ellos, ocho Sacerdotes y los restantes estudiantes de Filosofía, próximos a ordenarse.

Los doce siguientes fueron ejecutados en Manzanares:

M.R. P. Provincial Nicéforo de Jesús y María (Vicente Díez Pejerina), el 23 de julio de 1936.

José de los Sagrados Corazones (José Estalayo García), el 23 de julio de 1936.

Zacarías del Santísimo Sacramento (Zacarías Fernández), el 23 de julio de 1936.

Epifanio de San Miguel (Epifanio Sierra), el 23 de julio de 1936.

Abilio de la Cruz (Abilio Ramos), el 23 de julio de 1936.

R.P. Ildefonso de la  Cruz (Anatolio García Nogal), el 23 de octubre de 1936.

Honorino de la Virgen Dolorosa (Honorino Carracedo), el 23 de octubre de 1936.

R.P. Justiniano de San Gabriel (Justiniano Cuesta), el 23 de octubre de 1936.

Tomás del Santísimo Sacramento (Tomás Cuartero), el 23 de octubre de 1936.

Eufrasio del Amor Misericordioso (Eufrasio de Celis), el 23 de octubre de 1936.

José María de Jesús (José María Cuartero), el 23 de octubre de 1936.

Los nueve siguientes, en Carabanchel Bajo, el día 22 de julio de 1936:

M.R.P. Germán de Jesús y María (Manuel Pérez).

R.P. Felipe del Corazón de María (Felipe Valcabado).

José María de Jesús A. (José María Ruiz).

Maurilio del Niño Jesús (Maurilio Macho).

José de Jesús y María (José Osés).

Julio del Corazón de Jesús (Julio Mediavilla).

Laurino de Jesús Crucificad (Laurino Proaño).

Felipe de San Miguel (Felipe Ruiz).

Anacario de la Inmaculada (Anacario Benito).

 

Los tres siguientes en Urda (Toledo), el día 25 de julio de 1936:

R.P. Pedro del Corazón de Jesús (Pedro Largo).

Benito de la Virgen del Villar (Benito Solana).

Félix de las cinco llagas (Félix Ugable).

 

Dos en Ciudad Real, el día 25 de septiembre de 1936:

R.P. Juan Pedro de San Antonio (José María Bengoa).

Pablo María de San José (Pablo León).

 

Los cadáveres de los religiosos mencionados fueron encontrados en los cementerios respectivos de los pueblos donde fueron fusilados, excepción hecha de los dos martirizados en Ciudad Real, de quienes se ignora donde están sepultados.

Han sido inhumados, definitivamente, en una cripta abierta en la Iglesia de los P.P. Pasionistas del convento de Daimiel.

Dios guarde a V. muchos años.

Daimiel, 15 de abril de 1994.

Mercedarios de Herencia

Publicado: noviembre 3, 2011 en Persecución religiosa

En contestación a su comunicación, con fecha 13 de enero de 1940, remito a la Fiscalía los siguientes datos:

En los primeros días del dominio rojo, los cinco Religiosos que habitaban esta Casa, después de retenidos varios días en la cárcel, fueron expulsados de este pueblo. Después se supo que dos de ellos fueron asesinados por dos guardias rojos en los proximidades de Consuegra, y otros dos corrieron la misma suerte en Daimiel. El otro, conducido a Madrid, sufrió allí 10 meses de cárcel muriendo fuera de la prisión, víctima de sustos y sufrimientos.

La Iglesia, el tiempo de la liberación, se hallaba sin retablos ni altares ni imágenes, etc. Solamente quedaban los muros y las puertas. Las campanas y los objetos de cultos fueron también robados. La Casa-Residencia estuvo dedicada, por los marxistas, a hospital de sangre. Al hacernos cargo de ella se hallaba sin un mueble ni enseres de ninguna clase.

Dios guarde a Vd. muchos años.

Herencia, a 19 de Febrero de 1941.

Fr. Tomás Escánez.

El Sr. Fiscal Instructor solicita que remitan a la fiscalía una relación de cuantos sacerdotes o personas de la Comunidad fueron inmolados en época roja. La contestación es la siguiente:

Ilmo. Señor: Contestando al oficio de V.S. de 12 de último abril, tengo el honor de manifestar lo siguiente:

El día 20 de julio de 1936, los religiosos de la Merced de Herencia fueron recluidos en su casa residencia por las autoridades locales del Frente Popular. Llamábanse estos religiosos Eliseo Pérez Martínez, Luis Arias López, Jesús Tizón Boleira (sacerdotes) y Ramón Lago Parrado y Olimpio Escudeiro González (hermanos legos).

El día 24 del mismo mes fueron conducidos presos a la casa ayuntamiento; y dándoles el alcalde del Frente Popular documentación personal en que constaba su condición de religiosos, fueron conducidos en automóvil a un monte cercano a la localidad, llamado Sierra de Carlos (Sudoeste de Herencia); allí fueron dejados y abandonados el 25 del mismo mes.

El Padre Arias y H. Lago Parrado, después de haber estado algunos días presos en Villarta y de haber andado errantes como un mes por las cercanías de la misma villa, fueron aprehendidos junto a los Ojos del Guadiana y conducidos a la casa ayuntamiento de Daimiel; y el mismo día, declarando ellos se religiosos, fueron llevados al cementerio de la misma villa de Daimiel, en donde fueron asesinados y sepultados.

El P. Eliseo Pérez y h. Escudeiro González, de la sierra antes mencionada, se trasladron a un caserío del término municipal de Camuñas, llamado Casa de D. Luis, en el cual y en una cueva conocida con el nombre de Cueva de Castrola, del término de Consuegra (Montes de Toledo), permanecieron hasta que, drigiéndose hacia el frente militar de Toledo para liberarse, fueron asesinados en el mismo término de Consuegra y sepultados en el cementerio de la villa del mismo nombre.

Los restos mortales de los cuatro mencionados religiosos asesinados, fueron trasladados a la iglesia conventual de la Merced de Herencia el 14 de junio de 1943. La muerte del P. Pérez y H. Escudero, tuvo lugar pocos días antes del 27 de septiembre de 1936, en las circunstancias referidas.

El P. Jesús Tizón (su nombre civil era Pablo), de la Sierra de Carlos, al Sudoeste de Herencia, por Las Labores y Ciudad Real, llegó a Madrid; y allí, a consecuencia de los sufrimientos padecidos en el viaje y en las cárceles de Madrid, falleció en 1938, enterrado en el cementerio de Este o de la Almudena.

Dios guarde a V.S. muchos años

Herencia, 14 de junio de 1944.

El Sr. Fiscal Instructor se dirige al Padre Superior de los Franciscanos de Alcázar –el 12 de abril de 1944- para que le envíe una relación de cuantos sacerdotes o personas de la Comunidad fueron inmolados en época roja con determinación de la fecha de su detención, la de su asesinato, lugar donde tuvo este efecto, sitio donde fue hallado su cadáver y punto donde hayan sido inhumados definitivamente. La contestación fue la siguiente:

Fueron detenidos, el día 22 de Julio de 1936, y conducidos a la cárcel para ser asesinados el día 25 del mismo mes y año –como en efecto se realizó- a las doce próximamente de la noche. Fueron fusilados en las afueras de esta misma población y, al día siguiente, 26 de julio del 36, los enterraron en el cementerio de la localidad, siendo exhumados el año 1939 y colocados en el panteón que el pueblo ha construido para los caídos de Alcázar.

Fueron asesinados de esta Comunidad siete, seis en el día y lugar arriba indicados y el séptimo en Ciudad Real. El día fijo no se conoce, aunque se supone fue en el mes de septiembre del 36. En el mismo sitio de la ejecución fue enterrad, a las afueras de Ciudad Real, y posteriormente trasladado al panteón de Alcázar.

Los nombres de los asesinados en Alcázar son los siguientes:

R.P. Martín Gómez Pérez.

R.P. Antonio López Linares.

R.P. Ezequiel Moreno-Cid Rodríguez.

R.P. Diego Bernalte Cózar.

Fr. Antonio Pascual Salinas.

Hno. Gabriel López Martinez.

En Ciudad Real.- R.P. Laurencio Alday de la Torre.

Para más informes puede dirigirse al P. Superior del Convento de San Antonio de Ávila, el cual ha publicado una pequeña biografía de todos nuestros Religiosos asesinados.

Dios guarde a V.E. muchos años.

Alcázar de San Juan, a 15 de abril de 1944.

El Sr. Fiscal Instructor se dirige Alcalde y Juez Instructor de Alcázar de San Juan para que manifiesten a la fiscalía qué organismo funcionó con el nombre de “El Refugio” en época marxista en dicha localidad, forma de actuar del mismo y personas que lo componían y reciba declaración al Lego del Convento de Franciscanos para que manifieste las circunstancias que ocurrieron en su detención, personas que intervinieron y que aporte cuantos datos estime necesarios.

El Ayuntamiento, el 17 de febrero de 1941, contesta diciendo lo siguiente:

Tengo el honor de contestar a su respetable oficio de 5 del actual para manifestarle que en esta localidad no funcionó ningún Organismo en época marxista con el nombre de “El Refugio” pues únicamente lo que existía con este nombre era un local donde en periodo normal se refugiaban los pobres transeúntes, y en época marxista lo utilizaron en los primos meses para recluir a las personas que detenían, entre las cuales se encontraban los religiosos de las varias Órdenes que había en esta Ciudad, que fueron después asesinados. Y, en cuanto a la declaración del lego del Convento de Franciscanos Fray Isidoro, no ha podido llevarse a efecto por no residir en esta localidad teniendo noticias de que se encuentra en Madrid en un Convento de Padres Franciscanos.

Dios guarde a V.I. muchos años.

Alcázar de San Juan, 17 de febrero de 1941.

 El 11 de septiembre de 1942, el Sr. Fiscal Instructor se dirige al Sr. Juez de Instrucción nº 5 de Madrid –Sr. Martínez Vázquez- para que cite a declarar el lego Isidoro. La declaración que hace es la siguiente:

Declaración de Fr. Isidoro Álvarez Hernández

Fuimos detenidos el día 22 de julio del 36 y conducidos a la Capilla del Cementerio de  Alcázar de San Juan, habilitada para prisión.

Después de sufrir toda clase de calamidades, el día 26 del mismo mes, por la noche en dos grupos de 7 y de 8 respectivamente, en la calle contigua al cementerio, fueron todos, a excepción del firmante, fusilados.

Sin poder explicar cómo pude salir ileso del nutrid tiroteo, máxime teniendo del brazo  a un compañero a quien manifesté mi deseo de morir con él y que murió a los pocos momentos, por natural instinto de conservación y aprovechando la oscuridad de la noche (era la una de la madrugada) pude huir perseguido por los disparos y sin que ninguno me tocara, a las afueras del pueblo y después de vanas tentativas para escapar hacia mi pueblo de origen (Villacañas) fui detenido el día 27 por la tarde por unos segadores y conducido al Ayuntamiento de Alcázar. El pueblo que presenció, desde la plaza, mi detención pidió que se me perdonase la vida, porque (según ellos) podía ser considerado un trabajador más, por haber estado desempeñando durante 34 años el oficio de potero, sastre, albañil, etc… en dicha localidad donde era conocido de todas las clases sociales.

Contestación al escrito de la Fiscalía, de 13 de enero de 1941:

Muy Sr. Mío:

Contestando al oficio con fecha 13 de los corrientes de esa Fiscalía que se ha recibido en este Convento, tengo el honor de informar a Su Señoría, en conformidad con lo que se solicita, lo siguiente:

1º Nuestra Orden ha sufrido durante los primeros días de la persecución marxista análogos atropellos y vejámenes a los sufridos por otros Institutos religiosos. Concretando a los Religiosos moradores de este Convento, fueron detenidos todos y conducidos a la casa Ayuntamiento en calidad de presos el día 22 de Julio.

Después fueron conducidos a un lugar llamado “El Refugio”, donde permanecieron hasta el día 26 del mismo mes en cuyo tiempo fueron todos asesinados en un lugar próximo a la prisión y a las doce de la noche. De todos ellos no se salvó nada más que un hermano lego que realmente fue de un modo providencial, pues formando en el grupo de los fusilados, tuvo la suerte de no ser tocado por las balas de los asesinos. Ocultado por la oscuridad pudo huir, y después de tres días de estar errante por el campo fue capturado de nuevo y puesto en libertad por la autoridad roja local.

2º Nuestro Convento fue incautado por los rojos y convertido, más tarde, en Hospital de sangre, sufriendo las modificaciones que ellos creyeron convenientes para tal fin. Así estuvo hasta la gloriosa liberación por las tropas nacionales, el día 28 de marzo. Las tropas continuaron utilizándolo como Hospital hasta el mes de mayo, en cuyo mes comenzaron a usarlo de cuartel, y esto sigue siendo hasta la fecha actual, salvo una pequeña parte que nos cedieron para vivienda de los Religiosos que moramos en él. La Iglesia, la mejor del pueblo, fue completamente desmantelada y destruida en su parte interior, no quedando nada más que las paredes  y la techumbre. Altares, retablos, púlpito quemados y hasta el pavimento de la Iglesia y Coro levantado, en fin, todo en un estado lamentable e inservible para el culto. Con esfuerzos se ha levantado un altar mayor y pavimentado parte de la Iglesia para habilitarla para l culto que empezó a celebrarse en julio del 1940. Los vasos sagrados, parte fueron igualmente destruidos o robados y una pequeña parte salvados por persona piadosas.

Del mueblaje y utensilios del Convento y Colegio no ha quedado absolutamente nad, teniendo los Religiosos que proveerse de lo más indispensable comprándolo, desde los cubiertos para comer hasta las sillas y camas para descansar.

Esta es la sucinta relación de los hechos ocurridos a la Orden de PP. Franciscanos en su Convento de Alcázar de  San Juan y que pedida por esa fiscalía me apresuro a cumplimentar.

Dios guarde a su Señoría muchos años.

Alcázar de San Juan, a 17 de enero de 1941.

 

Franciscanos de Almagro

Publicado: noviembre 2, 2011 en Persecución religiosa

Edicto publicado en el Boletín de la Provincia de  Ciudad Real nº 83 de 1942:

Por proveído de esta fecha dictado en la Causa General de esta provincia y su pieza separada de “Persecución Religiosa”, he acordado citar y emplazar de urgente comparecencia al Reverendo Padre Director de los Franciscanos, que residía en Almagro antes del Glorioso Movimiento Nacional, a efectos de recibirle declaración.

Ciudad Real 9 de Julio de 1942.- El Fiscal Instructor, Fernando González Lavín.

El Sr. Fiscal se dirige al Juez de Instrucción de Almagro y éste le contesta que la citación del Reverendo Padre Superior del Convento de Franciscanos de esta población –Almagro-, han dado por resultado el tenerse conocimiento de que dicha orden Religiosa fue suprimida en esta localidad hará aproximadamente seis meses, desapareciendo todos los que a ella pertenecía, pero averiguando que el que pudiera declarar sobre los extremos interesados es Fray Rafael Alberca, por ser el que se encontraba al cargo del Convento de Franciscanos a la iniciación de la guerra y el cual ha sido trasladado al Convento de tal Institución en Alcázar de San Juan, por lo que se devuelve la presente orden a la Superioridad de donde procede, dejando nota.- Almagro a 9 de septiembre de 1942.

Por tanto, el Sr. Fiscal Instructor se dirige al Juzgado de Instrucción de Alcázar para que cite a declarar a Fray Rafael Alberca. Su declaración es la siguiente:

Que, efectivamente, al iniciarse la subversión roja se encontraba de Superior en el Convento de Franciscanos de Almagro, donde se encontraban en total seis religiosos, tres de los cuales se marcharon por indicación del declarante a sus respectivos pueblos y según tiene entendido no les sucedió nada. Que los otros restantes, en el día veintitrés de Julio de 1936, fueron detenidos y recluidos  en una casa habilitada para prisión.

Que, a los pocos días de estar detenidos los dos religiosos que ingresaron con el declarante, se marcharon para sus domicilios con la anuencia de las autoridades que le permitieron la salida, pero sabe que ya fuera de Almagro fueron asesinados juntamente con tres Dominicos, ignorando como sucediera tal hecho, aunque cree que debieron salir milicianos en el mismo tren en que viajaban los citados religiosos.

Que el convento fue destinado a vivienda de evacuados, siendo destrozado completamente todos los objetos sagrados y de culto, en cuyo estado fue encontrado a la liberación.

Que el declarante, que no quiso salir de la prisión, fue trasladado a la Dirección de Seguridad de Madrid, pasando a las veinticuatro horas a la Cárcel Modelo y últimamente en San Antón, donde fue puesto en libertad en virtud de haber sido absuelto en un juicio que se celebró en su contra, habiendo permanecido en total en presión ocho meses (24 de septiembre de 1942.)

El Sr. Fiscal Instructor de la Causa General en Ciudad Real, el 13 de enero de 1941 solicita al superior del Convento del Rosario de Almagro información sobre la persecución de que fueron objeto, la suerte que corrió la Comunidad y la Casa Convento durante la época roja y situación en que ha sido hallada esta última a la fecha de liberación. La contestación por parte del Capellán Julián Sánchez es la siguiente:

En contestación al oficio de esa FISCALIA INSTRUCTORA, fecha 13 del corriente, manifiesto lo siguiente:

1º Que el 25 de junio de 1936 fueron arrojados nuestros Religiosos de este Convento. El día 14 de agosto inmediata, en la madrugada, fueron asesinados en las afueras de esta localidad TRECE Religiosos (8 sacerdotes, 4 Hermanos de Obediencia y 1 religioso profeso estudiante). A últimos de Julio, en la estación misma de Miguelturra, fueron ejecutados otros TRES religiosos pertenecientes a esta Casa. Y el 8 de Agosto, en Manzanares, también asesinaron a otros TRES Religiosos de este Convento. El resto de la Comunidad fue llevado detenido a la Cárcel Modelo de Madrid por Guardias de Asalto el mismo día 14 de Agosto del 36. Allí estuvieron presos durante varios meses. Durante este periodo perecieron asesinados otros OCHOS Religiosos de esta Casa Noviciado, en las diversas “sacas” que de las cárceles hacían.

2º Todos los objetos pertenecientes al culto (excepción hecha de los cálices –algunos de los cuales ocultaron personas amigas y otros aparecieron en casa de uno de los dirigentes-, Ornamentos sagrados, Altares, Retablos, Imágenes etc.) fueron destruidos y quemados. La Iglesia estaba convertida en dormitorio para dementes, instalados los servicios de higiene en el Presbiterio.

3º Respecto al Edificio: Primeramente se instaló en el Convento un dirigente rojo con su familia y sus escopeteros, robando lo que bien le pareciera. Más tarde fue también refugio de los evacuados de las provincias de Córdoba y Extremadura, despojando de todos los enseres que pudieran servir para algo útil. Posteriormente la Diputación Provincial de Madrid instaló un Hospital-Manicomio que continúo hasta la liberación. Aunque exteriormente el edificio fue conservado por la Diputación Madrileña, al hacer las reformas competentes para adaptarlo a las necesidades de Hospital destruyeron el carácter de Convento; y por ello cuando nosotros nos hicimos cargo después de la Liberación tuvimos necesidad de hacer grandes gastos para acomodarlo de nuevo a las exigencias de nuestra vida conventual. Pasan de 100.000 pts. Lo que se lleva ya invertido en este particular. Además, está por otra parte lo exigido para reponer de ropas y demás mobiliario –aunque haya sido lo estrictamente necesario- para los 170 individuos que entre profesores y postulantes y novicios integran esta Comunidad. Capítulo aparte es también el relativo a lo que se necesite para rehacer los retablos, imágenes, ornamentos sagrados de la Iglesia. No es cifra exagerada la de 300.000 pts. Como necesaria –entre lo que llevamos ya gastado y lo que aun es necesario gastar- para dejar el Convento en condiciones de desarrollar plenamente nuestra vida religioso-científica, ya que también teníamos instalados laboratorios de Historia Natural y Química para nuestros estudiantes.

Suyo atto. s.s. y Capellán

Julián Fernández -Prior.

Almagro, 21 de enero de 1941.